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Los errores estratégicos de la crisis del COVID-19

Análisis Nº5 / 24 Abril 2020

 

Ignacio Cosidó

 

La pregunta es ¿por qué España? Ningún país del mundo ha sido golpeado con mayor dureza que el nuestro por la pandemia del COVID-19. Al escribir estas líneas (16 de abril) las cifras oficiales contabilizan cerca de 20 mil las personas fallecidas como consecuencia del virus y más de 180 mil el número de contagiados confirmados, pero todo apunta que esas cifras están muy por debajo de la realidad[2]. En todo caso, las cifras nos dejan una tasa de más de 400 muertos por cada millón de habitantes, por encima de la de Italia, casi el doble que Francia, diez veces mayor que Alemania y cinco veces la de Estados Unidos. En el número de contagios por millón de habitantes España se coloca a la cabeza del mundo con más de 4 mil casos, habiendo desbancado ampliamente a Italia, aunque esta cifra es en realidad mucho más alta porque muchos de los infectados no han sido sometidos a pruebas y en muchas ocasiones no presentan síntomas. La previsión es que el número de fallecidos continúe creciendo, afortunadamente cada vez a menor ritmo, hasta que la pandemia sea finalmente controlada. La pregunta que muchos españoles se hacen es porqué España se ha situado como el país con más contagiados y el segundo con mayor número de muertes causadas por este virus en función de su población.

La razón esencial por la que España es el país del mundo con mayor proporción de infectados y de fallecidos en esta pandemia global es por una estrategia errónea, en realidad una ausencia de estrategia, que nos ha conducido no sólo a este triste liderazgo mundial, sino que amenaza ahora con llevarnos a la peor crisis económica y social de nuestra historia. Los principales fallos estratégicos cometidos por el Gobierno español son la falta de anticipación y de información, la ausencia de liderazgo efectivo y la carencia de un plan coherente para afrontar la crisis. Y, sobre todo, no aplicar el principio de precaución que obligaba a haber actuado antes. Si se hubiera tomado la decisión de aislamiento social tan sólo una semana antes, los contagios y los muertos serían hoy en nuestro país con toda probabilidad menos de la mitad. Leer el análisis completo

 

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Ignacio Cosidó, Doctor en Geografía e Historia y miembro del Centro de Seguridad Internacional del Instituto de Política Internacional.

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